1. De 0 a 12 meses
Motricidad gruesa: una actividad muy efectiva para trabajar
la motricidad gruesa del bebé es aquella que ayuda a controlar la cabeza de
este. Para ello, se deberá colocar al bebé acostado boca abajo, mostrando
juguetes o estímulos llamativos que le obliguen a mantener la cabeza levantada.
Desarrollo social: este ejercicio facilita el
autoconocimiento corporal y consiste en colocar al pequeño frente a un espejo,
en una postura cómoda, para que este pueda empezar a reconocerse en él. A
continuación, realizar movimientos con los brazos o manos para mantener su
atención.
2. De 1 a 2 años
Motricidad gruesa: mediante este ejercicio mejoraremos el
sentido del equilibrio del niño. Para ello es necesario sujetar al niño por
debajo de los brazos, moviéndose suavemente de un lado a otro y de delante
hacia atrás, permitiendo que este enderece por sí mismo.
3. De 2 a 3 años
Área cognitiva y de lenguaje: leer en voz alta cuentos
infantiles con ilustraciones que pueda ver el niño. A continuación realizar
preguntas sencillas sobre la historia o dejar que el niño nos cuente su versión
de lo que ha entendido.
4. De 3 a 4 años
Lenguaje y motricidad fina: se le pedirá al niño que dibuje
libremente en una hoja, pidiéndole que explique mientras lo que va dibujando.
También pueden dibujar los dos juntos e ir haciendo mientras preguntas sobre
los dibujos.
5. De 4 a 6 años
Motricidad gruesa:
animar al niño a bailar. Realizar ejercicios divertidos de baile estimulará su
coordinación y su equilibrio.


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